Los castables refractarios son concretos u hormigones de fragua hidráulica,
constituidos por un agregado granular refractario y ligantes hidráulicos
especiales que les confieren, después del fraguado, las propiedades
fisicoquímicas necesarias para resistir un trabajo térmico prolongado.
Son fáciles de preparar y usar. Se pueden instalar por vaciado, vertiéndolos
dentro de un encofrado como cualquier concreto; manualmente, utilizando un
badilejo; o mediante proyección con pistola neumática.
Existen concretos livianos y concretos densos. REPSA fabrica actualmente
concretos densos, que se clasifican en convencionales de alta resistencia
mecánica y de resistencia mecánica normal.
Los concretos convencionales fraguan al agregárseles agua. Sin embargo,
la estructura hidráulica es transitoria hasta la aparición de una liga
cerámica desarrollada por efecto de la temperatura. Esto origina diferencias
estructurales escalonadas en el interior de la masa y produce comportamientos
igualmente diferenciados.
Para superar estos problemas, los nuevos desarrollos tecnológicos han
introducido la fabricación de concretos de bajo, muy bajo y ultra bajo
contenido de cemento. REPSA también produce concretos autofluyentes y
concretos sin cemento, que incluso ya no requieren el premezclado con agua
para su instalación.