Los ladrillos refractarios de alta alúmina que fabrica REPSA comprenden las clases de 50, 60, 70, 80 y 90 % de alúmina (Al2O3).
Son más refractarios y más resistentes a la acción de fundentes que los ladrillos de arcilla, y sus propiedades varían en proporción directa aproximada con el contenido de alúmina.
Todos tienen una resistencia excepcional a la desintegración, principalmente la ocasionada por cambios bruscos de temperatura, y poseen una gran resistencia mecánica y constancia de volumen a temperaturas de trabajo.
Los ladrillos con 60 % o más de Al2O3 son muy resistentes a determinadas acciones corrosivas, inclusive las causadas por cenizas de carbón, petróleo, madera, bagazo y aun escorias básicas.
Son materiales muy confiables en procesos exclusivamente térmicos, pero se requiere de un conocimiento específico para emplearlos en aplicaciones en las que, además, se presentan agresiones químicas o mecánicas durante la operación.